Esto continua

Llevaba ya mucho tiempo sin pasar por aquí, y no ha sido por falta de tiempo, más bien por pereza de escribir (me domina la desidia). Sigo en mi estado de reposo, todo va despacio, casi ni se nota moverse, pero avanza.

Cada vez está más cerca el día de ser padre y crece la presión y se arremolinan las preguntas y los nervios. Supongo que le doy tantas vueltas por estar sin hacer nada (de baja), ya que tengo tiempo más que suficiente para “requetepensar” sobre el tema mil veces y darle tantas vueltas a algo nunca ha sido bueno. En fin, todo saldrá bien, así que hasta aquí el momento “angustior”.

Desviando levemente el tema, ya hemos comprado el carricoche y la cuna! (ele, ele, ele!!), a finales de julio llegará a casa. Han sido las dos cosas que habíamos visto desde el principio, y darle más vueltas era tontería. Miedo tengo cuando lleguen ambos paquetes y toque montarlos, pero como bien dice Consu, si hemos montado el piso a base de mueble del IKEA, seremos capaces de montar un carricoche que viene con video explicativo (high level).

El momento de las compras para el nuevo miembro de la familia ha dado comienzo, hagan juego señores.

Primera toma de contacto

Ayer fue mi primera toma de contacto en vivo (ya me había desvirgado con revistas e internet) con el apasionante mundo de los complementos del bebe, en este caso, el cochecito.

Fue sencillo, Lourdes (dependienta del Corte Inglés) nos preguntó qué nos gustaba y al decirle Bugaboo ya no nos enseñó otro, se conoce que a los que les gusta ese ya no les gusta otro, y ya se porque.

Lourdes, con la misma maestría que un marine veterano monta y desmonta su arma con los ojos vendados, nos enseño las virtudes del carrito, sublime, sin palabras, yo me quedé que no me cabía un cañamón por el culo cuando lo plegó y desplegó, y claro, quién tiene narices a que le guste otro, así que tras varios giros más con el carro ya éramos totalmente suyos y cuando me vine a dar cuenta me estaba haciendo el presupuesto.

Bueno, y terminados con el carro, pasamos a las minicunas, que hay fue donde yo me lleve la gran alegría: No necesito una minicuna!!!! FUCK YEAH!!! Con una cuna es suficiente, y voy más allá, me gusto y todo (ojo, el bugaboo lo peta).

Así que fue un día productivo, tengo ya claro que cochecito quiero y que cuna quiero, ahora sólo falta comparar precios y encargarlo, pero para eso aún queda.